Hola queridos amigos que acompañan mi blog, hoy estuve revisando algunas narraciones que aparecen en el Antiguo Testamento y me encontré con una historia muy conocida, y también muy curiosa, que despierta en algunos comentadores cristianos (Comentario Bíblico Internacional, Nuevo Comentario Bíblico) conclusiones que a su vez quizás no sea la más correcta.
La historia a que me refiero esta en el libro de Jueces capitulo 11: 29-40, donde se cuenta de un “sacrificio” humano. Dejando de lado todo misterio, les cuento un poco de la historia: Antes de salir a la guerra, Jefté había hecho ante Yahveh el voto de sacrificar lo primero que saliera a su encuentro cuando regresara triunfante (11,31). Pero, por una ironía del destino, fue precisamente su hija, la única que tenía, la que salió gozosa a su encuentro. Salió danzando y tocando el pandero para dar la bienvenida a su padre victorioso (11,34). Afligido y consternado por este acontecimiento, Jefté habló a su hija acerca del voto, y ella lo aceptó. (1)
Con tal historia, nos encontramos con una problemática para el pueblo de Israel, porque en contrapartida no seria para los pueblos paganos, que tenían como práctica sacrificio de personas, a sus dioses.
Hoy en la clase de Investigación Guiada, estuvimos aprendiendo como delimitar el texto como punto de partida de una exégesis. Por lo tanto delimitaremos Jueces capitulo 11: 29-40 por las marcas que presenta el texto. Los indicadores que abren la historia (el verso 29, “Entonces el Espíritu del Señor…”) y lo que termina (el verso 40, “De ahí vino la costumbre en Israel…”) forman una unidad de pensamiento que podremos estudiar coherentemente. Otro indicador, es como empieza el capitulo 12 (“Después…”) dando la idea de apertura de otra sección.
Al consultar con el TM, las letras hebreas P y S que marcan las unidades textuales en el uso de la sinagoga confirmaron, que estábamos en el camino correcto (2).
(1) Comentario Bíblico Internacional
(2) Biblia Hebraica Stuttgartensia.
Consultas bibliográficas: Peshita en español, Vulgata Latina, Reina Valera 1960, Nuevo Comentario Bíblico.


