Aunque es imposible fijar con exactitud el tiempo justo en el devenir histórico del Cercano Oriente cuando ocurrieron los sucesos registrados en el libro de los Jueces, no seria muy errado decir que el libro abarca el periodo desde 1400 a 1050 AC. El tiempo exacto no podrá ser determinado con precisión mientras no si fije definitivamente la fecha del éxodo, y actualmente no existen suficientes datos históricos que nos capaciten para decidir con certeza absoluta entre las teorías en conflicto.
Las tablillas de Amarna y otras inscripciones revelan que los cananeos, que mantenían la posesión de la tierra, se habían allí durante siglos antes de la invasión de los hebreos. Su civilización databa de mucho tiempo, y bajo la influencia de los grandes imperios de Mesopotamia y Egipto había alcanzado un grado considerable de desarrollo. La gente estaba organizada bajo gobernantes subordinados que obedecían a faraón. Pero a pesar de esto luchaban constantemente entre si, y así llegaron a ser expertos en el arte de la guerra. Sin embargo, frente a un peligro común se unían más o menos bajo un caudillo. Sus ciudades fortificadas les protegían en los cerros y sus carros de hierros los hacían temibles en los valles, lo cual se aprecia por los restos de materiales de su civilización que han desenterrados los arqueólogos. El arte y la arquitectura parecen demonstrar que hubo una decadencia inmediata y marcada después de la invasión de los hebreos. Los cananeos eran conocidos en todo Cercano Oriente como mercaderes y comerciantes, pero también eran expertos en la agricultura.
Por no tener suficiente fe en Dios, los israelitas no pudieran expulsar a los cananeos, de manera que se conformaran a vivir juntos a ellos después de los primeros años de guerras. Durante todo este periodo los hebreos no constituyeran una nación sólidamente unida. As veces dos o tres tribus pudieron formar una alianza temporal contra un enemigo común. El canto de Débora del cap. 5 de Jueces muestra que aún en tiempo de gran peligro era imposible un ir a todas las tribus en una confederación. La lucha entre la tribus eran bastantes común ( caps 8:1-3; 12: 1-6). Esto se debió en parte a la falta de comunicación e intercambio entre las tribus a causa de las cadenas de fortalezas canaeas que dividían la tierra.
Con bastante rapidez los recién llegados comenzaron a prender los métodos de agricultura de los habitantes más antiguos, porque los hebreos habían sido mayormente nómades hasta entonces. La religión cananea giraba en torno de ritos para asegurar la fertilidad del suelo. Había muchas festividades en honor de deidades agrícolas por las ricas cosechas que habían concedido. Al adoptar los métodos agrícolas del país, muchos de los hebreos fueron inducidos a aceptar también la religión entrelazadas con estos métodos.


