Por
Mariano Pérez
Junio de 2010
Introducción
Como cristianos y adventistas del séptimo día nos encontramos en un mundo que se torna cada vez más complejo. Cada día se presenta delante de nosotros el desafío de dar testimonio de nuestra fe en el medio donde nos movemos, ya sea en el trabajo, la escuela, la calle y el más importante, nuestro hogar.
Debemos ser conscientes que esta sociedad posmoderna, sufre una notable carencia de valores, ha perdido los referentes y los buenos ejemplos. Tal es así que la corrupción, la estafa, la falta de escrúpulos y lo ilegal se transformaron en el pan de cada día. Por esto debemos estar preparados para convivir y actuar definidamente marcando una diferencia, buscando practicar principios de vida que sean dignos de imitar ya que somos a día a día y aun la mayor parte del tiempo inconscientemente,espectáculo al mundo.
En cada periodo de la historia, la iglesia se ha visto obligada a presentar una firme postura sobre diversos temas, respondiendo atentamente al contexto cultural donde se encuentra. Los cristianos hemos de realizar una simbiosis fecunda entre fe y cultura.
En relación a este fin, de responder a los cambios sociales, la iglesia debe esforzarse por mantenerse fiel a los principios de las Sagradas Escrituras, solo de esta forma su testimonio podrá ganar credibilidad en el mundo. Pero: ¿qué pasa cuando el problema va másallá de la estafa, corrupción, falta de escrúpulos o algo ilegal? Qué pasa cuando se trata de avances científicos que tratan de mejorar la calidad de vida del ser humano y que muchas veces entran en el terreno que solo le corresponde a Dios.
En el presente trabajo nos abocaremos a estudiar los alimentos transgénicos y su relación con la ética cristiana, hasta qué punto son un beneficio para el ser humano y hasta qué punto los científicos están invadiendo terreno Divino.
Objetivo
El objetivo de este trabajo es conocer:¿que son los alimentos transgénicos?, hasta qué punto tal práctica es ética y ¿qué posición debemos tomar frente a este tema?
Alimentos transgénicos
Para dar una definición sencilla los alimentos transgénicos son un conjunto de vegetales y cereales que han sido modificados genéticamente para que su cultivo tenga mayor productividad. Entre estos productos, se encuentran algunas variedades de maíz, soja, algodón, tomate y papa.
Un organismo transgénico es aquél en cuyo genoma se ha insertado un transgén (ADN exógeno a ese organismo). Podemos usar la expresión “organismos modificados genéticamente (OMG)”, como término más amplio, que nos permite incluir fenómenos como el de la oveja Dolly, cuya información genética nuclear procede de otro organismo.
Beneficios que proponen los científicos
Según los científicos, los agricultores, ganaderos y empresarios saldrán beneficiados. Los primeros podrán cultivar plantas adaptadas a climas, terrenos y situaciones adversas que antes hacían impracticable su desarrollo. En concreto, dispondrán de semillas con mayor tolerancia a la sequía, la salinidad y otras condiciones indeseables; de cultivos protegidos contra ciertas plagas (virus, hongos, insectos y parásitos); de plantas capaces de luchar contra las malas hierbas o soportar los herbicidas, y de frutas, verduras y hortalizas que retrasen su proceso natural de maduración, lo que contribuye a reducir las pérdidas en su almacenamiento, distribución y procesamiento.
La biotecnología se convertirá en una importante herramienta en la lucha contra el hambre en el mundo. ”Los alimentos transgénicos y la incorporación de las nuevas tecnologías en esta materia permitirán aumentar la productividad y reducir a la mitad los 800 millones de personas, incluidos 200 millones de niños menores de 5 años que pasan hambre en los 83 países que en la actualidad registran deficiencias alimentarias” (doctor Jacques Diouf, director general de la Organización para la Agricultura y la Alimentación).Aquí comienza el debate ético, que es preferible los alimentos transgénicos o el hambre.
Otros posibles beneficios son:
1- Alimentos más nutritivos.
2- Alimentos más apetitosos.
3- Plantas resistentes a la sequía y a las enfermedades, que requieren menos recursos ambientales (agua, fertilizante, etc.).
4- Disminución en el uso de pesticidas.
5- Crecimiento más rápido en plantas y animales.
6- Alimentos con características más apetecibles, como las papas que absorben menos grasa al freírlas.
7- Alimentos medicinales que se podrían utilizar como vacunas u otros medicamentos.
Bioética
La bioética surge como un intento de establecer un puente entre Ciencias Experimentales y Humanidades. De ella se espera una formulación de principios que permita afrontar con responsabilidad, también a nivel global, las posibilidades enormes, impensables hace tan sólo unos años que nos ofrece actualmente la tecnología.
La bioética no es sencillamente ética , ya que muchas de las cuestiones que la ocupan son estrictamente políticas (como las que tienen que ver con la planificación y el control de la natalidad), económicas (apropiación de patentes biológicas por las multinacionales, es decir apropiarse por parte de algunas empresas de organismos completos con la excusa de que su genoma ha sido secuenciado por técnicos de la misma, por lo que tanto su genoma como su alteración pasan a ser propiedad de la empresa citada), ecológicas (destrucción masiva de especies de la biosfera, destrucción cuyo riesgo se multiplica con la selección de variedades de una especie determinada para los cultivos o la ganadería, es decir con la agricultura y la ganadería intensiva) o biológicas (como la clonación).
En resumen la bioética es el examen crítico de las dimensiones morales de decisiones que se toman en un contexto relacionado con la salud, y en contextos que involucran la ciencia biológica.
Debate Ético
A pesar de sus muchas ventajas, el debate ético sobre el uso de OMG sigue abierto. Los aspectos que suscitan más dudas sobre su conveniencia son los siguientes:
Monopolio: existe el riesgo de que las grandes compañías capaces de efectuar las inversiones para hacer este tipo de mejora monopolicen el mercado. De hecho, en la actualidad 14 compañías son las propietarias del 80% de todas las patentes de ingeniería genética.
Perdida de la diversidad: otro de los riesgos es que los genes que nosotros introducimos en especies cultivadas se dispersen por especies silvestres, por ejemplo, por cruzamientos. Así mismo, las plantas transgénicas más resistentes se pueden convertir en malas hierbas y desplazar a las poblaciones locales, con la consiguiente pérdida de biodiversidad.
Entre los aspectos que suscitan el debate moral y religioso podemos destacar:
Invasión en la esencia de la vida: para diversos sectores de la sociedad actual, con profundas convicciones religiosas (sin necesidad de ser fundamentalistas), manipular genes para producir alimentos incide de lleno en la esencia misma de la vida. Sin embargo, cuando falta el carácter religioso existe también una opinión de peso según la cual, y desde el punto de vista moral, plantea hasta qué punto la ciencia en su avance puede entrometerse en la esencia de la vida.
Leyes de alimentación: otro escollo con el que podemos encontrarnos es el de extraer genes de los alimentos inmundos. Por ejemplo se puede introducir un gen de cerdo en algún vegetal, como ya se han introducido genes de Salmon en algunos tomates para su mayor conservación. En el primer caso, los adventistas, los judíos y los musulmanes no comen cerdo en su alimentación. Esto también podría implicar una cuestión ética en su consumo por parte de un estricto vegetariano en cualquiera de los dos casos.
Conclusiones
Las estructuras genéticas creadas se han ido adaptando de forma natural durante miles de años formando un ecosistema infinitamente complejo e interconectado. Ahora los científicos están alterando este equilibrio delicado con cambios que no podrían ocurrir naturalmente.
Lo cierto es que los cultivos transgénicos son cada vez más difíciles de controlar. Las empresas que compran semillas genéticamente modificadas suelen mezclarlas con las tradicionales - no modificadas -, con lo que distinguir entre unas y otras es casi imposible. Las empresas alegan en su descargo que es muy difícil mantenerlas separadas por el elevado costo en infraestructuras y en transporte, que ello supondría. Por esta razón, los productos terminados generalmente contienen mezclas.
En consecuencia si deseamos por nuestros principios no consumir ningún alimento transgénico, la única garantía es consumir productos de cultivo y elaboración propia.
Como lo expresa la organización de las naciones unidas para la agricultura y la alimentación, los científicos, los gobiernos y la industria han reconocidola necesidad de informar al público sobre los OMG, pero hay todavía poca información como para que el consumidor pueda tomar sus propias decisiones.Los expertos en el tema tienen la obligación ética ante la humanidad de tomar la iniciativa y expresarse en términos que los profanos puedan comprender.
En cuanto a la posición que toma la iglesia, podemos tomar como precedente lo que dice sobre manipulación genética la IASD en el último compendio sobre declaraciones y orientaciones publicado en 2005, donde dice: “Mientras estas intervenciones genéticas útiles puedan ser conducidas en armonía con los principios cristianos, han de ser bienvenidas como una cooperación con la intención divina de aliviar los penosos resultados del pecado. Las intervenciones genéticas con plantas y animales deberían mostrar respeto por la rica variedad de formas de vida. Las explotaciones y manipulaciones que destruyan el equilibrio natural o degraden el mundo creado por Dios deberían ser prohibidas.
BIBLIOGRAFÍA
Borja, M. Transgénicos 10 palabras clave en ecología. España: Estella, 1998.
Departamento de Comunicación de la IASD. Declaraciones, orientaciones y otros documentos. Florida, Buenos Aires: Asociacion Casa Editora Sudamericana, 2005.
Disponible en http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002432
.htm. Extraído el 31 de mayo de 2010.
Estudio FAO. Los organismos modificados genéticamente, los consumidores, la inocuidad de los alimentos y el medio ambiente. Roma, Italia: FAO, 2001.
García, Juan Jose. Treinta Años de Bioética.San Juan, Argentina: Universidad Católica de Cuyo, 2002.
Pedauye Ruiz, Julio. Alimentos Transgénicos. Madrid: Interamericana de España, 2000.
Vázquez, Rodolfo. Bioética y derecho, fundamentos y problemas actuales. Rio Hondo, México: Instituto Tecnológico Autónomo de México, 1999.
domingo, 13 de junio de 2010
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